Salí de mi casa un poco cabizbajo, el viento me susurra al oído con voz dulce que no sería un buen día. Los árboles de Sakura estaban tristes dejando al viento sus pálidas hojas rosadas. No le di mucha importancia, total la vida sigue. Aguante como pude las largas horas en mi recinto educacional. Llega la hora de irme a mi casa, por la misma ruta que hice en la mañana, pero ahora todo se veía gris. Me dio un poco de nostalgia, pensé en Naoji, la niña que sin quererlo me robo el corazón. De pronto una pregunta de un compañero me saco de ese transe, no la escuche, pero supuse lo que era y acepte. Fuimos a tomarnos un café en nuestro lugar de siempre, donde conversamos de la vida y muchas otras cosas. Llegue a mi casa, triste. Me senté en frente a mi computador, solo escuche música, ya que no me motive a hacer nada. Al rato mi mamá pregunta: ¿Yuhiko, quieres algo para comer?¿bebida, un té o un café?. Le conteste que no tenía hambre, aunque le acepte sin pensarlo un café, sin azucar bien cargado.
Paso un largo rato y se conecto Naoji, la salude como de costumbre, muy cálido, demostrando lo que siento, ella se demora en contestar, lo sé porque se conecta desde un dispositivo móvil, pero no me preocupa eso, me siento pagado con el hecho de poder conversar con ella... Claro, me encantaría hacerlo en persona, pero es complicado.... por tiempo, su trabajo, mis trabajos, la distancia que nos separa, la cual no deja de ser,etc… Conversamos como siempre lo hacemos, nos reímos, y todo happy happy, pero ella no sabe lo que siento por ella.
Después de todo no fue un día gris como lo dijo el viento, aunque puede ser el pie de algo más fuerte.....
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1 comentarios:
Quedo wena..
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